Felices fiestas y Feliz Año (ojalá socialista) 2013
La familia y vuestros amigos son los más importante. Que las fiestas sean para pasar mas tiempo con ellos, disfrutarlos mas y por que no, un detalle nunca está de mas.
Normalmente esto se hace en telediarios, programas de opinión, de salud o de cocina.¿ El porqué? Es muy sencillo; cuando ves un telediario, tu mente supone que todo lo que dicen es verdad y por lo tanto cuando la misma persona te diga que un producto es el mejor del mundo mundial, por supuesto que te lo vas a creer y es más vas a pensar: ¡Pero si lo dice la del telediario, cómo no va a ser verdad!
Bien la respuesta es bien simple porque lo que los actuales gobiernos nos quieren hacer ver es que inyectan dinero en los bancos para que estos tengan una mayor liquidez y que puedan conceder créditos. Si esto se cumpliera estaría bien pero aún así los bancos sacarían un tremendo interés al prestarnos nuestro propio dinero, porque recordemos que el dinero que se inyecta a los bancos es público. Ahora bien lo que ocurre es que los gobiernos inyectan dinero alos bancos y estos no conceden créditos alegando que los demandantes de créditos no tienen solvencia. Hagamos un pequeño paréntesis, si tuvieran solvencia absoluta... ¡No pedirían un crédito!
Por supuesto que la huelga es el camino más arduo, pues no es siempre justo, pero en la actual situación, es el único camino viable para tratar que esa masacre de derechos no se apruebe.
Esto nos influye enormemente a la hora de comprar y hace que si vamos al supermercado compremos leche de marca en vez de leche de marca blanca. Está claro que la leche de marca vale mucho más que la de marca blanca, es decir preferimos pagar más por lo mismo, y la pregunta es ¿por qué? pues bien esta pregunta no tiene otra respuesta que por miedo. Por miedo a que la leche no sea lo suficientemente buena para que nuestros huesos se mantengan fuertes y sanos como predican a los cuatro vientos las marcas de leche más caras. Esto nos ocurre absolutamente con todos los productos que compramos, que son absolutamente innecesarios, pero los compramos por miedo. Otro claro ejemplo son los geles de manos que eliminan todas las bacterias. Este negocio surgió principalmente a partir de la gripe A.
Es sabido que cada vez que habla Don Javier León de la Riva, alcalde Vallisoletano, sube el pan. Y la última no es para menos, se trata ni más ni menos que multar con 1500 euros a los mendigos que se encuentren en las calles de Valladolid así como los que vayan desnudos, o semi desnudos.
En España hay unos tres millones de personas que padecen enfermedades "raras". Estas enfermedades no es que sean diferentes del cáncer o la malaria, la diferencia es que estas enfermedades son padecida por un número relativamente pequeño de personas. Como absolutamente todo en nuestra sociedad se mueve sobre billetes a las industrias farmacéuticas no les interesa investigar estas enfermedades para tratar de encontrar un tratamiento. Las industrias farmacéuticas son grandes multinacionales que no estando en la primera línea de la economía mundial como los bancos o las grandes constructoras, son las más poderosas. Puesto que la salud no tiene precio y por lo tanto si una aspirina nos cuesta 30 euros, lo pagamos sin problema. Estas empresas incluso han propagado virus de los que tan sólo ellos tenían el tratamiento para poder vender miles y miles de productos. Incluso han inventado que un tipo de virus era mortal cuando se podía tratar con medicamentos normales y corrientes como por ejemplo la gripe A.
En los próximos días la Unión Europea va a decidir si continuan con el rescate a Grecia, pero la pregunta es ¿merece la pena destrozar un país para salvar su economía? Estamos viendo como los tecnócratas, es decir los del dinero y los que solo miran por él, llegan a los gobiernos sin ninguna ética más que la de activar la economía y por ello los demás campos de los que ultimamente la política se está olvidando, excepto en la campaña electoral, claro, quedan descuidados. Lo que ocurre en Grecia es que para poder recibir las ayudas tienen que aprobar y aplicar una serie de medidas del todo inhumanas, impuestas por nuestros colegas europeos, que cuanto más duras son las medidas estos más las aplauden. En conclusión la economía no ocupa sino una pequeña parte de las tareas de un gobierno y no más importante que la educación o el medio ambiente.